Friday, December 17, 2010

REALIDAD DESBARRANCADA HACIA EL TEXTO

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Desbarrancar la realidad hacia al metatexto equivale a rechazar sus exigencias en aras del puro «goce estético» y sin salirse del cauce de la belleza. Todo sea por la fluidez del metatexto, el anticuento o la antinovela. Así acaba la pertinencia del discurso conmovedor, elevando lo que no se puede aniquilar. La emergencia de la "otredad" narrativa transformada en silencio que se expresa desde el balbuceo incoherente, la fragmentación y la ambigüedad. O sea, el origen de una nueva estética, autista, ramplona y convenciera. Sintaxis como tartamudeo filosófico al estilo Michel Foucault en el orden del discurso y la «literariedad», escritura desarticulada. Y las feministas desfasadas son tan tontas o ingenuas que pretenden insertar su discurso en la frontera, y no al revés como debiera ser. Y van más lejos en su oligofrenia, pues, no conformes insertarles un valor puramente semántico, a los cuerpos de las mujeres pretenden consignarles (ya sea de manera real o simbólica) la dimensión telúrica de la región fronteriza. Los cuerpos femeninos son poesía; el desierto es un cuerpo de jermu. En síntesis, puras pinchis mariguanadas. Quieren conjuntar en un sólo receptáculo (literario o metaliterario) las dos vertientes que le dan visión y configuración al mundo: hechos históricos e ideas polivalentes. El desierto clama, la ciudad canta y espacio territorial fronterizo equivale a lo mismo que el bari de una candonga o chumascona.

Monday, December 13, 2010

Intelectuales «orgánicos» cegados por el «aufklarung»

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En la pequeñaburguesía hay también monigotes que buscan un amo que les patee el culo, que se los fabiruchee. Y eso sucede en la uniformidad benéfica de la cultura y las artes. Prueba de lo anterior son los intelectuales «orgánicos» que, cegados por el« aufklarung» del cesarismo estatal, se extraviaron en el asilo de los invidentes y ... los mudos. Señorones prebendados y coptados en el protectorado de las galernas institucionales, so pretexto —idiota, ingenuo o farsesco— de llevar a la práxis la XI tesis de Febuerbach (o sea, transformar al mundo de sus antípodas clasemedieras), pero quedando históricamente matriculados en la complicidad —directa indirecta— de la ignominia.

Friday, December 10, 2010

Porque Tijuana es un nombre bien Kitch

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Tijuana es el culo de San Diego, es uno de los tantos retretes, tafanarios y bacinicas que tiene California. Dónde todo mundo se cree poeta o artista pero en su mayor parte suele ser puro blof. Un pueblo semiurbano de asfalto cacarizo, lleno de gente desparratada, loca, luria, cretina y cachafaz. Una pinche ciudadela-rancho, y a la que muchos mequetrefes, ilusamente, la quieren homologar con lugares como Estambul, Florencia, Alejandría o Tánger. Si a Tijuana se le quiere definir con una sola palabra, sería con ésta: Tjuana es «búlchet». Porque Tijuana es un nombre bien Kitch.

NEGLIGENTE OPORTUNISMO

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La decadencia y la estulticia de la producción artística de los literatos y seudoestetas tijuanenses no sólo consisten en su mediocridad y talentismo huero, sino en su negligente oportunismo.

Tuesday, December 07, 2010

Ariete de «coptación» política

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¿Qué tiene de malo que una migaja del presupuesto público sirva para auspiciar a becarios que participan o se involucran en actividades culturales? Nada, si detrás de la fachada institucional de subvención (gestión dadivosa de pídeme-que-sí-te-doy) no hubiera un ariete de «coptación» política (claro que finamente disimulado) que, en sus extremos, suele ser determinante de clientelismo, tesitura de la manipulación, control mediático de la política cultural y reverberación de la tutela estatal para justificar lo injustificable.

Sunday, December 05, 2010

ENTRE ESCRITORES TE VEAS

«Sin embargo, pienso que muchos de nuestros monstruos de la literatura latinoamericana contemporánea están frustrados de no haber podido instaurar una verdadera revolución ideológica en su propio tiempo. Tuve la oportunidad de platicar con García Márquez en la época del desafuero y me comentó que había sido asesor cultural del gobierno de la ciudad y que no estaba de acuerdo con lo que sucedía. Durante las elecciones y la posterior debacle no dijo ni pío (que yo sepa), algo que tomé como normal dado que es un extranjero. Años después no reparó en tomarse la foto con Calderón, creo en la FIL de Guadalajara reciente, en un claro gesto de olvido y reconocimiento. José Saramago, uno de mis más leídos y queridos autores, no reparó en representar de manera un tanto ilusa los intereses de la corona española y Repsol al reconocer sin suficientes conocimientos que las elecciones en México fueron limpias y que AMLO debía aceptarlas. Lo mismo son los casos de Fuentes y Vargas Llosa. Han vivido muy bien de las becas y reconocimientos de los gobiernos que deberían criticar; ahí está otro caso, el de Monsiváis, recibiendo un premio en extremo polémico como el Juan Rulfo, secuestrado como es tradición en el país, por los compadrazgos y la grilla de grupos de interés ajenos a la intención original de dicho premio. Yo creo que debió haberlo rehusado hasta que la polémica se diera por terminada o aceptarlo con otro nombre, pero no fue así, el orgullo a veces mata la intención»
Alejandro Rivera / Distrito Federal, Vox Populi, La Jornada

Tuesday, October 12, 2010

Como si la presencia de la política impidiera la inspiración poética

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Tocante a los artistas de la palabra —escrita y demagógicamente cuchupletera— y que sólo pisan la superficie de la literatura, cuando en ellos se requiere un planteamiento crítico de especificidad, su libertad de expresión y creación estéticas se restringen a los márgenes más limitados del mensaje babélico (encriptamiento, neutralidad, simbología y abstraccionismo excesivos). Por ello recurren a ambiguas y evasivas interpretaciones, creyendo que así se desprenden de todos sus prejuicios, estigmas y contradicciones.

—Cabrones. Como si la sola presencia de la política les impidiera la inspiración poética.

El quehacer literario es una tarea eminentemente cuestionadora, denunciadora, crítica y es, por ende, moral, es decir, política y estética. Pero el servicio que prestan a la patria de las letras exige a los literatos que se alejen de la política y que hilen lo más delgado que puedan, cuando de asuntos escabrosos se trate. Negar la infiltración de las cuestiones políticas significa negar la existencia de la lucha de clases.

—Que se ocupen los políticos y demás grilleros de las chocantes divergencias, pues… qué caray, los poetas están únicamente para las musas.

Según ellos, la poesía, la literatura y las bellas artes están por encima de todo interés clasista o conflicto de clase. Como si en el terreno del arte y la cultura, tanto en contenido y formas de expresión, no se desarrollara una intensa lucha ideológica y política. La cultura y sus expresiones artísticas, por estar inmersas en el proceso social, político y económico, no pueden desligarse de las características, factores y condiciones que les son propias e inherentes. Desde que la burguesía llega al poder, el arte se vuelve algo político y no se realiza de acuerdo con las necesidades reales —históricas— del pueblo, sino de conformidad con los intereses de la oligarquía, sintomática reafirmación del casticismo pequeñoburgués que se heredará de generación en generación.

—O sea, se afila la malicia del modo en que se ata el palo seco al tierno arbolito para que no crezca chueco.

Y, mientras que los señorones prebendados no irriten ni crispen los nervios, todo está bien chévere en las pías fundaciones de los privilegios y en el protectorado de las letras.
Ergo, su plan de vida como literatos orgánicos tiene como respaldo una cultura pequeñoburguesa de supuesta neutralidad política, es decir, la cuestión estética se considera como la fuente de su genuino apoliticismo. Derrotados por la consunción (pasividad que es abulia o rebeldía reprimida) y, habiendo perdido ya el último velo de decencia, no cejan de pronunciarse por un arte y una literatura neutros, apolíticos, ajenos al partidismo y a la militancia. Con su libre ejercicio de espíritu (que, en realidad, es un aprisionamiento) están contribuyendo a perpetuar la misma servidumbre de antaño; y sólo les queda mirar al mundo con ojos de cosecheros. Todo sea por la caza de las prebendas y relaciones ventajosas.

—¡Me cago en la ceguera de Jorge Luis Borges!

TIJUANA INNOVADORA Y OTRAS PUÑETAS

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Que los fariseos tijuanenes encargadados de menear la farsa esa de «Tijuana innovadora» ordenaron a todos su lacayos del periodismo mercenario (Frontera, El Mexicano y demás) que, mientras duraba ese rentintín cómico, se abstuvieran de sacar a balcón información de nota roja. Ahora los pobres voceadores, que nada de culpa tienen de esto, no se la andan acabando porque no venden ni madres...

—Qué ocurrencias de estos filisteos nacos, capitaneados por el fariseo Galicot, de querer taparle el ojo al macho, pues Tiyei es (y seguirá siendo) una tierra infestada de putas y cabrones.

Sin embargo, «Tijuana innovadora» ha servido solamente para una cosa; para demostrar que los pinchis culturosos no sirven para nada, pues ni siquiera los tomaron en cuenta a los cabrones; simplemente los hicieron a un lado y los mandarona tejer puñetas.

Thursday, October 07, 2010

SERPIENTES QUE SE ACARICIAN


«La ideología más extendida en México es la de la amistad. Y en estos términos precisamente extendida, fundada y solidamente fincada ideología, es decir como falsa conciencia y falsedad consciente, conciencia de la falsedad que satisface su culpa, la redime en el cuate, en coatl, la serpiente, como hermandad envenenada que se enrosca en su gemelo, en el otro igualmente falso, sinuoso, artero, venenoso, de esa hermandad, de ese cuatismo de la amistad mexicana eterna, que no es sino un pacto entre malhechores, una complicidad; mi valedor, el que me hace valer en mis falsos méritos y exagera mis méritos auténticos, el que vale mis delitos y los oculta con el compromiso de su valimiento, comprándome y vendiéndose conmigo, como yo con él: una confederación de cuates, de serpientes que se acarician» [José Revueltas, Cuestionamientos e intenciones, libro 18, Obras completas, p. 352].

He aquí un problema de la más alta importancia y que la sicología individualista lo limita a la teoría de los instintos y cuyas raíces síquicas determinan la estructura del pensamiento social y, por ende, estético en el nivel del arte y la cultura. El efecto retroactivo de la ideología sobre la estructura socioeconómica, como dirían Marx y Wilhelm Reich. Ahora, nada tiene de místico el texto del máster Revueltas, la ideología de la amistad como conciencia de la falsedad y como falsa conciencia, la asimila muy bien el colectivo humano que exorbita en la férula de la dizque «comunidad cultural» tijuanaca; ese tipo de amistad, convenio malandrinesco, solapador de mentiras, de complicidad fraudulenta y charlatanería —que hace ver méritos donde no los hay — va junto con pegado entre sus miembras y miembrillos.

Como pan y vino, calzón y caca. Lugar común, una verdad obvia. Y ya veremos porqué.

Saturday, March 20, 2010

RUNFLA DE LITERATUELOS ATADOS AL PESEBRE



RUNFLA DE LITERATUELOS ATADOS AL PESEBRE

En abrumadora mayoría, el nivel de calidad estética del quehacer escritural de los literatuelos de este culo de San Diego suele ser predominantemente rastrero y el avance cultural nugatorio, la derruida ornamentación de la literatura que aquí se produce contiene un mismo decorado de fondo en sus particularidades expresivas. Una literatura como símbolo de creación arbitraria e inmadura, recapturada a través de un prisma falsificado por el fariseísmo, la pedantería, el esnobismo y los alicientes oportunistas.
Cenáculos exclusivistas incorporados al proyecto cultural oficialista, capillas gambeteando el apoyo institucional para sobrevivir parasitariamente del mecenazgo, grupúsculos parapetados en mafias que cortejan los estipendios, monopolizan las becas y agandallan los premios.
Entre la runfla de literatos atados al pesebre, y que se desenvuelven sin trabas en el palacio de la mierda del perro (como le decía Brecht a la cultura), con todo su carácter de casta privilegiada, están los siguientes pichones, palomas y pisaflores:

el Carlos Adolfo Gutiérrez Vidal, el Pancho Morales, el Luperco Castillo Udiarte, el Alfonso García Cortez, el Tijuana Gringo (Charles Daniel Thomas), el Juan Martínez, el Raúl Linares, el Daniel Serrano la Aída Méndez Flores, la Teresa López Avedoy, el Francisco Morales, el Horacio Ortiz Villacorta, el Juan Carlos Reyna, la Mónica Morales, el Adolfo Morales Moncada, la Paty Blake, la Julieta González Irgoyen, el Antonio Mercado, la Ariadna Hitchel, el Juan Salpri, la Luxia López, el Miguel Quivira, el Roberto Navarro, el José Manuel di Bella, la Hadia Farfán, la Paula Elena Castillo Hurtado, la Elizabeth Salcedo, el Juan Antonio di Bella, la Diana Licéaga, la Miryam Ruiz, la Mariana Martínez, la Lorena Cienfuegos, el Tomás di Bella, la Sharon Vázquez, el Gilberto Licona, la Amaranta Caballero, el Roberto Partida, el Gerardo Navarro, la Mayra Luna, el Ricardo Mendoza, la Olga García, el Francisco Bustos, la Bibiana Padilla, la Paulina de la Cueva, la Rosa Espinoza, el Fernando Vizcarra, la Isabel Velázquez, el Sergio Gómez Montero, la Jissel González, el Javier González Cárdenas, el Jorge Ortega, el Bruno Ruiz, la Alejandra Rioseco, la Elizabeth Algrávez, el Luis Cortés Bargalló, la Bibi Padilla, la Abril Castro, la Violeta Villavicencio, la Brenda Yáñez, el Pedro López Solís, el Omar Pimienta, el Eduardo Cong, la Jenny Donnovan, la Margarita Valencia, el Fidel Lucero, la Andrea Escudero Curiel, la Aglae Margalli, la Martha Edna Castillo, la Mara Longoria, la Alma Delia Martínez, la Adriana Sing, el Pedro Camacho, La Esalí (Estela Alicia López Lomas), la María Edma Gómez, la Ruth Vargas Leyva, la Ana María Fernández, el Gilberto Licona, la Petra Bonilla, la Vianet «Beyina» Medina, el Julio Álvarez «El Chamuco», el Jonnathan Curiel, la Rosina Conde, el Daniel Serrano, el Erasmo Katarino Yépez, el Víctor Soto Ferrel, la Elizabeth Algrávez, la Ivonne Arballo, la Elizabeth Cassezús, la Ariadna Hitchel, el Josué Peñaloza, la Luxia López, el Miguel Quivira, la Hadia Farfán, la Mónica Morales, la Sharon Vázquez, la Luisa Ruiz, el Thomas Di Bella, la Guadalupe Rivemar, el Humberto Félix Berumen, el Sergio Romel Alfonso, el Horacio Ortiz Villacorta y demás figuras representativas de lo más podrido y trucado que se puede encontrar en el muladar de la cultura fronteriza.

La gran masa de la pacotilla literaria, como dijera Gramsci, que se cree la gran detonadora del arte literario, extraviada en medio de sus recursos expresivos y de sus propias incongruencias; cada uno esperando turno en la pasarela y el «momento de la coyuntura» para extenderle la mano a la canonjía, la dádiva y la compensación; es decir, ese dinero que sale de los bolsillos de la perrada, propiciando más el sangrado económico de la miserable dieta alimentaría de chinchina popular.
Mientras el panorama se ensombrece, ellos reactivan el «chou», con estilo y elegancia, en la cloaca de una cultura palaciega y de postín, estrechamente vinculada a los sistemas verticales de explotación económica y de las superestructuras simbólicas que mistifican la idea de que no existe diferencia entre aparatos de dominio y sociedad.
Son relativistas que aún consideran al conglomerado humano como una totalidad abstracta (arte para toda la sociedad), cuando en realidad es para unos cuantos, para ellos, como un derecho feudal de usufructo para sacar provechos particulares. «Es el sexenio de la cultura y de las artes en general, gracias al gran apoyo que estamos recibiendo del gobernador José Guadalupe Osuna Millán», declara en una entrevista el director del ICBC, Ángel Norzagaray, y agrega: «y esto se puede corroborar: Un apoyo por igual a todas las disciplinas y a todos los sectores sociales». Cultureros del barbarismo avanzado repitiendo los mismos arquetipos y mitos del pasado.

—Un montón de basura que crece hasta el cielo, como decía Walter Benjamin.


Thursday, February 11, 2010

PREGUNTAS A DON MONO FILÓSOFO



«Don mono filósofo, ¿porqué el bato que lo apodan el Charcomen, y quien se hace llamar Éktor Henrique Martínez, no puede decir nada sin que medie grosería de su parte cuando garrapatea sus ariculejos acerca de los literatos y gente inmiscuida en los asuntos del arte y la cultura?»

Mira, cabrón, uno se sirve de la majadería, el improperio, el baldón imprecativo o emplea el vituperio como recurso estilístico o elemento de la preceptiva. Y para eso es necesario alejarse de los remilgos y empalagos del corazón. A la clientela de malhechores seudoliterarios hay que ponerlos en decúbito supino; que quiere decir en 20 uñas. Por tanto, hay que rendir antipleitesía a las jainas bloferas y a los baturros vergueros que fetichísticamente se enchalecan como encarnaciones y representantes de la mengambrea artística y cultural de este tafanario fronterizo. Y qué más se puede hacer, si la nómina de los cretinismos está que revienta de choncha, repleta de fulanetes y manolas que son dueñas y depositarios de un miserable acervo cultural; y, sin dudarlo, tan indigno hasta para un personaje de lo más bajuno dentro de la cultura tijuanense y, por ende, norbajacaliforniana.

Wednesday, February 03, 2010

LOS CHASQUIDOS DE LA TETA PRESUPUESTAL


¿Podrían los intelectuales ser críticos, de manera concreta y llanamente honesta— del agente benefactor que los provee con recursos obtenidos de un sistema económico que produce riqueza para unos cuantos y ensancha cada vez mas el abismo de la pobreza mediante mecanismos apropiación abusiva cuyas migajas (diseminadas en otras migajas) van a parar en los bolsillos de esa runfla de pedigüeños que viajan, comen y pistean a costa de los asalariados y pagaimpuestos?

CUANDO LOS BUITRES SON DEL TAMAÑO DE UN SIMIO


No es la virtud creadora la que abre camino en el fangal de las antípodas del relativismo político; tampoco el baladrar de las cursilerías; ni siquiera el apeste a marica o mujerzuela que pudiera desprenderse de las zaguaneras de la carne porosa que fincha los esqueletos; ni mucho menos de alguna efusión lagrimera…

—Es la retocada y untuosa morisqueta del fantochismo, la coimería, el vaho de la etérea moral azotado al aire, la corrupción que no es sólo del habla y la escritura, la... la… la…
—¡Ya, ya, ya! Dilo, pues... tú, Guzmán de Alfarache, que has de verte en cualquier papel que te asignen: profesor, taxista, medico, puto, asesino, mayate, pollero, puchador, gamberro, chichifo, cruzado, pederasta o talibán.
—Qué acritud la tuya. Siempre me estás cagando el palo.
—Y, tú ¿qué harías contra ellos, si te dieras cuenta que son unos chingaqueditos que la quieren jugar de santurrones?
—Haría lo mismo que hacen ellos contra sus amigos, y lo mismo que hacen aquellos que andan a su lado, que por comer, viajar, pistear y conseguir un techo por vía del gollete, los vendería, los traicionaría, los patearía y me los cog…
—Acaba ya, y di en conclusión, para que ya no me chingues la borrega, que son como tú, unos culeros; y de mucha gandallez, más que tú, porque si tú te chingas a un pobre pendejo, ellos se chingan a cien y a mil más; tú le partes la madre a un cantón, ellos se la parten a un país entero.

Amigo, poeta ficcionero, ¿quieres, por favor, dejar de agarrarme el culo? Las mañas que tú sabes yo también las sé. Así que no hagas conmigo lo que dices que tú haces con otros güeyes.

—Muy bien, señora Blake.
—Muy bien, señor Rafadro.
—Muy bien, señor Norzagaray.
—Muy bien, señor Félix Berumen.
—Muy bien, señora García Montaño.
—Muy bien, señor Trujillo Muñoz.
—Muy bien, señor Soto Ferrel.
—Muy bien, señor Acevedo Savín.
—Muy bien, señor Castillo Udiarte.
—Muy bien, señor Gutiérrez Vidal.
—Muy bien, señor García Cortez.
—Muy bien, señor Valenzuela Arce
—Muy bien, señor Rincón Meza
—Muy bien, señora González Irigoyen
—Muy bien, señora Álvarez Vicencio,
—Muy bien, señor Gómez Montero
—Muy bien, señor Ortiz Villacorta
—Muy bien, señor Morales Moncada
—Muy bien, señora Olivares Torres
—Muy bien, señor Bayardo Gómez

En el «ricorsi» viquiano de su historia, quienquiera que sea el mono o la mona que se coloque en los escaparates de la cultura oficial, por principio de tradición esa culturilla de vida esplendorosa, putita, zaumadora, salamera, mafiosa, cuatísima, buenaza, convenenciera y que sigue siendo un lírico sorbete de cagada, lo vuelve anacrónico, agachona, lambiscón, complaciente, ratonero, arrastrada, cachudo, pusilánime, nalgasprontas, gingirín, cortijera, parásito.

—¡Todos! ¡Todos! ¡Todos! —gritó Álvaro de Campos, alias Fernando Pessoa, y luego agregó: ¡Basura, polvareda, chusma provinciana, pandillaje intelectual!; ¡incompetentes al descubierto, botes de basura volteados hacia abajo en la puerta de la Insuficiencia de la época!
¡Quiten todo esto de mi vista!
¡Consigan manojos de paja y pónganlos a fingir gente que sea otra!
¡Fuera de aquí todo esto! ¡Fuera de aquí todo esto!
¡Ultimátum a todos ellos y a todos los demás que sean como todos ellos!
Si no quieren salir, quédense y lávense.

CHOMPETAS ESTERCOLADAS


Hay cabezas huecas, chatas y embadurnadas de estiércol que, creyendo en la bondad, pecan de malévolas.

MELCOCHA DE LAS BELLAS ARTES


Y aquí va a empezar esta historia de cornucopias letreras, de serafines literarios y de pechugonas sin brassier; nalgasprontas doblegadas a puro billetazo y en el cochambroso entorno de la cultura se reparten premios y patrañas; encomiástica burla de meretrices, ciénega de la melcocha de las bellas artes.

Tuesday, August 21, 2007

RESPUESTA A LA NOTA DE JAIME CHÁIDEZ BONILLA



RESPUESTA A LA NOTA DE JAIME CHÁIDEZ BONILLA

Entre risa, carcajada y extrañeza leo una alucinatoria nota [des]informativa que el periodista y lorocutor Jaime Cháidez Bonilla escribe y publica en el suplemento que hoy regentea (Identidad, edición 1782, domingo 29 de julio de 2007). Compuesta de cuatro párrafos y dirigida a la «opinión pública», la notícula inicia en estos términos:

NOTA: como ya es costumbre, meteré algunos comentarios entre corchetes.

«Por medio de la presente [¿de la presente qué?] quiero denunciar la serie de amenazas que he recibido en los últimos días, por parte del señor Héctor Enrique Martínez Hernández [oh, ahora si soy “señor”], quien suele utilizar el seudónimo “El Chaquito”» [también utilizo el del Charkito o Charcomen].

Tal parece que el supuesto jurídico del concepto «amenazas» le ha copado el alma a nuestro foliculario cultural. Pero vayamos al segundo párrafo de la misiva para redondear mejor la idea:

«Lo hago responsable de cualquier cosa que pueda sucederle a mi familia o a mi persona [¿hasta de una diarrea provocada por comer taquitos con salmonelosis?]. En el transcurso de la semana, este hombre ha utilizado el correo electrónico para reclamarme la publicación de dos cartas aparecidas en el suplemento IDENTIDAD, escritas por Regina Swain y Gerardo Navarro. Ambos intelectuales [supongo que piropeas al llamar “intelectuales” a ese par de emborronacuartillas] mostraron inconformidad por las referencias hacia sus personas que realizó en sus páginas de Internet [la prosodia y la sintaxis que emplea el quejumbroso periodista están pal arrastre; ¿de cuando acá las “referencias” se realizan?; y eso sin contar que el bato mete mayúsculas y comas donde no van; con tamaña mayúscula —insertada en el voquible internet—, como asevera el máster Nikito Nipongo, el cretinazo del JCHB le concede una trascendencia sobrenatural a la que en rigor es una pinche entelequia]. Lo señalan [¿quiénes?] por difamación [supongo que difamación de honor], injurias [señoritos “intelectuales”, para efectos de disipar un poco su “docta ignoratia”, deberían ilustrarse un poquito porque, según la hermenéutica jurídica del derecho positivo mexicano, la palabra injurias carece de tipificación penal y solamente constituye una casual de divorcio; ¡ah, raza!] y daños personales» [este último concepto, por sí solo, no es nada, pura ambigüedad en un pequeño racimo de estupideces].

La clave de los «logros» tiene sus componentes, claro está que sin su consecuente concreción. En las irrupciones de su voluntad colectiva, ellos se necesitan y se coimplican. Por tanto, el Navarro, el Cháidez y la Swain deberían unirse para demandarme (civilmente) o denunciarme (penalmente) por ridiculez (y es más, hasta podrían pedirme asesoría gratuita para encuadrar correctamente sus pretensiones procesales). Por otra parte, de lo que el “señor” Jaime Cháidez Bonilla (las comillas son por ironía y sarcasmo) sí me podría atribuir «responsabilidad» -aunque no sé de qué índole- es por el hecho de haberlo exhibido en mi «Vertedero de cretinadas» como un oportunista e incongruente mentecato. Fuera de ahí no existe cargo alguno que se me pueda fincar, puesto que en ningún momento he proferido en contra de él amenaza alguna. Ni tampoco he «utilizado el correo electrónico para reclamarle la publicación de dos cartas aparecidas en el suplemento IDENTIDAD, escritas por Regina Swain y Gerardo Navarro».
Bajo protesta de decir verdad, manifiesto que el único mensaje que le enviado al susodicho «agraviado», por vía de correo electrónico, y repetido tres veces, ha sido la siguiente petición (que él, mañosa y chapuceramente, confunde con una «reclamación»). Reproduzco el texto y supuesto «reclamo» a que alude el sedicente «ofendido», aclarando que es una nota pública que postié en la vitrina del charkito.blogspot.com, y en fecha 22 de julio de 2007.

EN ESPERA DE QUE LA DIVINA PROVIDENCIA DETERMINE LO QUE EN JUSTICIA PROCEDE. Los dos articulejos que a continuación se reproducen en versión remasterizada (EL GERARDO NAVARRO O EL «BARDO THODOL» VERSIÓN ANICETO BARRERÍAS y NEOESCOLASTICISMO Y LAMBISCONERÍA CRÓNICA / LA EVE GIL Y LAS PERRAS DEL «ZACAS») han sido enviados al canchanchán del suplemento «Identidad», Jaime Cháidez Bonilla, a efecto de que se sirva publicarlos cuando la Divina Providencia lo estime pertinente. A no ser por razones cucufateras, considero que deben ser publicados en dicho suplemento, puesto que guardan correspondencia con las misivas que, respectivamente, la Regina Swain y el Gerardo Navarro, les envían al «hijo putativo» del profe Rubén Vizcaíno, inconformándose, cada uno en lo suyo, respecto de las críticas que hice a sus esperpentos literarios. Además, estimo que la publicación de mis textículos cretinescos resulta necesaria a efecto de que los lectores que no acceden —por angas o mangas— a la teta de vidrio elcharkito.blogspot.com, puedan tener una cabal comprensión del menjurje en cuestión. Por tanto, como colaborador o excolaborador (según sea el caso) del suplemento anexo al periódico El Mexicuín, espero que el Cháidez no se niegue a sacar a flote los articulejos de marras para estar en condiciones (yo, no él) de proceder a dar contestación a las inconformidades vertidas tanto por el discípulo del Aniceto Burrerías y la chonchita Swain.

Ergo, Jaime Cháidez Bonilla, aparte de payaso eres un mentiroso de tomo y lomo. Y la prueba está en que yo jamás te he reclamado la publicación de las cartas a que haces referencia en tu plañidera y ridícula nota frivolera. Si se lee bien mi texto postiado, a lo más que llego es a la consideración de solicitar -de manera indeterminada- (y cuando la Divina Providencia lo estime pertinente) se proceda a publicar en el suplemento que hoy regenteas los textos que escribí respecto a los esperpentos literarios de la Swain y el Navarro, puesto que tienen relación con las misivas que estos dos “intelectuales” te enviaron, pegando de gritos por haberles pasado por hacha sus malacancheces seudoliterarias.
Ahora, pasemos al tercer párrafo de la nota chaideziana, y donde se halla el «quid» del subterfugio cabulero:

«A la postre [¿de quién o de qué?], Héctor Enrique se ha dedicado a suplantar ni correo e inventando otros (especialmente uno con el nombre de Hilda Sánchez) para intentar presionarme [presionarte, ¿para qué?], primero, y luego amenzarme con distintos epítetos impublicables [¡!]. La actriz y promotora cultural Hilda Sánchez [debo aclarar que a esta julana, ni sé qué madre la habrá arrojado al mundo, y es la primera vez que sé de su existencia] se deslinda de cualquier responsabilidad (anexo su carta)» [pues claro, podría ser factible la hipótesis de que tú mismo hayas abierto una cuenta de correo electrónico para efecto de armar el merequetengue que hoy propalas].

Gracias a las mañas cibernáuticas cualquier pelafustán o pelafustana, sin que se sepa su identidad real, puede abrir una cuenta de correo electrónico y enviar cuanta fregadera se le antoje, refugiándose en el anonimato. Pero en lo que a mí respecta, ésa no es mi línea ni mi estilo. Pues, sin ser ufano, debo decir que me asiste la suficiente valentía y la franca presteza para decir las cosas desde mi propio «yo» personalísimo y concreto, sin necesidad de diluir mi identidad personal o la filiación que traigo desde que mis padres me pusieron el «señor» Héctor Enrique (nombre que después degeneró en Ektor Henrique). Así que, don Cháidez, no mameyes que son plátanos. Ahora bien (o mejor dicho mal), ¿qué evidencias concretas tienes para afirmar que yo me he «dedicado» a utilizar el correo electrónico para «suplantar [ni] nombres e inventar otros como el de la mentada Hilda Sánchez?
Es preciso ser un baboso extremo o un caradura contumaz para tragarse ese pipiolo. Dadas las dolencias egotistas que te atosigan ¿por qué no podría caber la conjetura de que tú mismo hayas armado esa faramalla de los correos electrónicos como una argucia jesuítica o estrategia a priori de ponciopilatismo de baja catadura. No necesito andarme inventando nombres para decir lo caradura y cretino que eres. Quieres dar pero no recibir; y, como buen partidario del fundamentalismo tijuanense (dixit el profe Rubén Vizcaíno) no te gusta que te pongan ante el paredón de la crítica. Deduzco que intentas con tu parafernalia ponerte el guarache antes de espinarte porque sabes muy bien que voy a escribir un artículo en el que expongo las razones por la cuales deberían echarte de FOCUC y, porque, además, desde que publiqué en mi blog los articulejos intitulados «CHÁIDEZ SE DESPIDE DEL CHARQUITO» [http://elcharquito.blogspot.com/2004_07_01_elcharquito_archive.html] «JAIME CHÁIDEZ Y EL REINO CULTURAL DE HANK RHON» [http://elcharkito-personajes-personajeros.blogspot.com/2007/06/jaime-chidez-max-meja-gabriela-olivares.html/], CHÁIDEZ: DE LA HERENCIA CULTURAL DEL PRO RUBEN VIZCAÍNO A LAS POBRETERÍAS MENTALES [http://charkito-banica-chompa.blogspot.com/2007/07/jaime-chidez-de-la-herencia-cultural.html] me mandaste a la chaira y apechugaste en contra mía un fílipo rencor de novia despechada, e hipócritamente ocultaste hasta este momento en que se te reventó la vejiga biliosa.
El cretinazo del Cháidez quiere dejar un testimonio de víctima pero lo que supura en su notícula es nada más y nada menos que la incontinencia de una rabia acumulada.
Leamos y despepitemos el último y cuarto párrafo:

«En consecuencia, me parece sumamente delicado que en este momento se encuentran lesionadas en su honor las escritoras Regina Swain, Eve Gil, Estela Alicia López [supongo que ha de ser: una por gorda, la otra por lambiscona y la restante por desfasada en su modo de literear; y tú, Cháidez, ¿por actuar como si fueras un bufón de carpa barata?] (llegando incluso a la crisis nerviosa) [¿quién?; ¿tú, la Swain, la Gil o la Esalí?; porque si a esta última mina te refieres, es una falsa afirmación, toda vez que el artículo que redacté en torno a su mengambrea literaria, data del año 2004; por tanto, cualquier dosis de pasiflorín, tila o valeriana que se le suministre, no servirá de nada] por un hombre [¿que no eran unas mujeres?, ¡ah!; esa pinchi sintaxis desguangüilada se te agudiza más con el friolero coraje que me tienes] que ha perdido toda [no exageres, plis] cordura [aquí cabe aplicarte la cantinelea de la “la botellita de jerez”, en el sentido de que todo lo que dices es al revés] y se vuelve indefendible» [indefendible, ¿para qué, porqué y por quién, pues debo decirte que no necesito bulis pa nadar; me defiendo solo y en todos los ámbitos habidos y por haber].

Posdata: Jaime Cháidez Bonilla, si acaso te queda una minúscula pizca de dignidad y vergüenza intelectual, bien harías en publicar mi correspectiva respuesta a tus balizajes cretinos y pancheriles.



NOTAS O GÜEVOS DE COCHI

Estos son los textos que provocaron escozor y coraje al autor de «Frivolitos de la olla». De nueva cuenta los reproduzco para que el lector y la lectora esté en posiblidades de comprender el meollo del asunto.

CHÁIDEZ SE DESPIDE DEL CHARQUITO

El jueves 8 de julio, Jaime Cháidez envió al buzón de este cretino el artículo que continuación se publica, adjuntando al mismo esta temeraria advertencia: «ÚLTIMO CORREO DEL PINCHI CHÁIDEZ, DOBLE CARA...». Bueno, y ¿qué hacer? Ni modo de llorar. Como dijo el loco Juan Bautista: «Fracasado el lamento sólo me queda el fuego». Así me paga el destino el inevitable tributo a la palabra. Ahora, cuando más me he deslechado escribiendo con la emoción que siente el zopilote cuando va en pos del caballo muerto, me mandan a freír espárragos y a hacer puñetas. Creo saber la razón por la que el autor de «Frivolitos de la Olla» se cuartió y apechugó muina en su corazón; y fue por causa de un articulejo que endenantes teclié, un texto [puramente ficticio] en el cual mi personaje —el Snowind—, se da el lujo verbal de desalojar unas cuantas especulaciones con relación al citado periodista. Es un simple ejercicio de imaginación del que quizá pudiera desprenderse algo verosímil al filo de la ironía y el sarcasmo. La abyección implícita en el tema corre el riesgo de ser atribuida al autor, pero aquí no es el caso (suponer lo contrario sería como creer que un relato en primera persona es, inexorablemente, algo autobiográfico). Copio el fragmento de la notícula cretinera que provocó el sentimiento mutatis mutandi en el espiritu del Cháidez (si me pase de vergas; sorry —dijo el zorrillo; cada quien mea lo que puede). Pero como escribiera Circe Maia: «Duele más el silencio cuando es hecho de voces / ausentes de palabras / que nadie dice.» Va de retro:

CHÁIDEZ Y EL SNOWIND

[Por otra parte, me dice mi chaleco el Snowind —una especie de agente culturaloso del CISEN, pero más perrón— que entre las faenas culturosas que despliega nuestro conocido periodista cultural Jaime Cháidez Bonilla se ha propagado (entre nos) una que merece atención por su dimensión sicológica. Pues se sospecha que el bato fue maiceado para hacer tratos con individuos de ineptitud absurda que se sueñan escritores.
—¿Lo hará para sacar de quicio a los críticos? —le pregunto a mi chalán.
—No le creo, jefe —me responde el morro.
—¿Tonces?
—Lo único que puedo decirle es que cuando se dan cosas como esas, el birote obedece a una degeneración de la estética originada desde las antípodas del poder.
—¿O sea que Cháidez muestra una baraja y juega con otra?
—Así es. Ni más ni menos.
—¿Me estás diciendo que el bato agandallará el suplemento?
—Ansina mesmamente, chif. Y no sólo eso, el bato no tardara en convertirlo en un supositorio culturaloide en cuya portada, en vez de una pintura del Greco, saldrá la imagen del Lupillo Rivera, o de alguien por el estilo.
—Valiendo verga y llamando al Santo.
—Se dice que ya planea darle a Identidad el cínico calzonazo.
—¡Puta., madre! ¿A poco sí?
—¿A poco no?
—Acuérdese que la gente para chingar no tiene tropiezos.
—¡Qué culero!
—¿Y angora?
—Pues nomás habrá que esperar a leer puras mariguanadas vulgares.
—¿Y la herencia del profe?
—Se pudrirá en colosales margayates, en pobreterías mentales y en payasadas emuladoras de tratantes seudoliterarios que aman la pendejez histórica. A partir de la muerte de Vizcaíno el suplemento de marras tratará de poner la cultura en manos de la incultura, y Cháidez es el más indicado para ese jale. El bato esta bien presto a cobrar las facturas que el profe endosó al demonio para evitar que lo encasillaran con la etiqueta de mago del camelo. Y ya circulan voces pispiritando que al Cháidez le brotado el cobre y que ya formó su mafiecita de escritoretes que habrán de ser los encargados de freír las próximas ediciones del susodicho suplemento. Y por ai dicen también, que el bato solamente aceptara a estirados nalgones y sirvientos de los mastuerzos. En fin, que terminara por abochornar a la poca mengambrea cultural que hay en Tijuas.
—¡A la verga!, dijo Tiúndo.
—¿Cómo la béisbol con ese birote, mi chif?
—Muy culeis pa creerlo. Semiace que estas hablando por hablar. De seguro te las tronaste antes de venir.
—Por mi jefecita que no. Así que no le extrañe si el día de mañana el suplemento que piloteaba el pro Vizcaíno aparece como un soberano hervidero de cursilerías y atejonadas frivolidades, en un libelo infestado por bandadas de seudoliteratos y granujas cuasiculturales que no tienen idea de las monstruosidades oligofrénicas que gruñen.
—Hablas como si fueras un profeta, pinchi Snowind. Por la manera sudometafisica que parpas, el Paco Segovia te viene guango. Qué dirá de ti la gente seria cuando escucha tu verbena.
—Ya me lo han dicho; que, aparte de mamón, soy un insolentillo descarado. Y la bandera de México ¿un gallo tricolor? Pero, ¿a poco no son enjundiosas mis conclusiones? Como el buey del Latio de las Geórgicas de Virgilio, yo sí soy dueño de mis paroxismos. Tiquitiquitiquitá, no voy a trabajar, no gua trabajar, tikitikitá...
—¡Culos a la pared! Este chamaco ya se quedó arriba].
Ahora bien, adaptando a las cuitas hoy expuestas las palabras del autor del Periquillo Sarniento, en el sentido de que en esta vida no puede haber gozo permanente, porque, si bien es cierto, el berrinche y el enojo siempre van pisándole la falda al gozo, y, desde un escondido lugar perteneciente a Bolivia, hago llegar a mis lectoras y lectores del Charquito la última ofrenda periodística de míster Cháidez.
«Veritas parit odium»


JAIME CHÁIDEZ Y EL REINO CULTURAL DE HANK RHON

En su columna dominguera del suplemento «Identidad» y en la edición #1583, de fecha 31-VIII-2003, míster Cháidez publicó un textito informativo con relación al hueso que el hostigador sexual de Alfonso Rommel comenzó a roer en calidad de subgerente escolar de una sucursal de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), localizada en el poblado de Tecate. Y estas fueron las palabras exactas que escribió el Yimi: «Todo parece cambiar con Rommel y no quiero pecar de optimista —mi abuelo me decía que los optimistas son parientes cercanos de los peingenuos— pero creo que tiene todo para dejar huella en una silla inutilizada». Bueno, al menos en la nota anterior el bato opuso prevención de posible fracaso, trayendo a la memoria los consejos de su abuelo, en el sentido de que «los optimistas son parientes cercanos de los pendejos». Pero donde hace suyos los postulados mesiánicos de un futuro pluscuamperfecto es en un texto publicado en fecha 15 de agosto de 2004 (suplemento Identidad #1633), quizás fraguado a fuerza de remolino emocional y provocándole tatagüilas en su sesera. Cháidez, autor de los «Frivolitos de la olla», escribió una nota amparada con este ribete orwelliano: «El futuro rojo». Y que… ¡puta madre!, en cuanto la leí me despachó a tirar la guácara. Después de jondear el guacal al toliro y mientras me quitaba los últimos pescaditos que quedaban entre lengua y paladar, pensé que algún salinista errante le había usurpado al bato su página dominguera. ¿Se tratará de un espejismo?, ¿será un relato de ficción?, vanamente me preguntaba. Pero... no. El JCHB fue el mero macizo y responsable de lo que a continuación transcribo: «Es prácticamente imposible que Jorge Hank Rhon haga un mal papel en comparación con Jesús González Reyes" [no te creas; ya sabemos de qué pata cojea la mula]. "El nuevo alcalde, con todo lo polémico que siempre ha sido" [dirás con todo el chaquetón que trae arrastrando: denuncias por asesinato, tráfico de influencias, contrabando de especies exóticas y en extinción, fraudes multimillonarios, lavado de firula, etcé], "puede tener como alternativa recomponer los platos rotos dejados por Chuy" [y que a este ignorantazo le dejaron los anteriores virreyes; pero de nada sirve que junte los pedacitos o compre una nueva vajilla, lo que se requiere es casa y cocina nuevas y correr a la chacha que se roba los cubiertos y se las vive de güevona guachando las telenovelas]. • "La comunidad cultural, lastimada y reacia" [como aves de mal agüero apedreadas] "con la última administración panista" [con nadie más], "lo que está esperando" [como cochi sobre los machigüis; y ¿porqué no se mueve?, ¿porqué nomás espera?] "es un gobierno a la altura de la sociedad civil" [así la llaman: sociedad civil que, a decir verdad, se constituye opinión pública y que la representa una minoría, en su mayoría, arribistas manipuladores y lavacocos, cuyas propuestas son camuflajes de intereses estultos y mezquinos]. • "El reino cultural de Hank" [¡ay, güey!, ¿ya regresamos al despotismo ilustrado?] "será habitado por todos, hasta por los panistas que tanto lo odian" [y por panistas —y no— que antes lo aborrecían pero angora ya no]. "En esta fiesta" [de hedonismo y la jarana] "incluso las más feas tendrán que bailar" [¡changüichá, changüichá, changüichá... la chichona, changüichá; da-biiiii-da-bi-da-biiii-da-bi-da-biiiii-daaaá!].

—Ay, inocente niño del señor. Parece un polluelo recién salido del cascarón.

Comparando al Chuy González —que no terminó ni el sexto grado de primaria— con el el Jank Rhon; éste men es un maquiavélico de cuarto bat. De esos políticos que saben que la «inteligentzia», una vez coptada y asimilada al sistema, sólo hace berrinches para mamar más; es de los que conocen el modos de darles a los culturosos en la mera pata de palo (honores literarios, las becas sabáticas, privilegios, espacios, huesos para su parentela o amigos; mientras no agiten las aguas). Mas si la raza culturera está tierna, pues los jóvenes mediatizados, incapaces de crear su propia cultura, caen en la trampa sin mucha dificultad. Si el lobo se traga a los rucailos, cuantimás lo hace con la morrada. El precedente histórico es claro; recuérdese la manera en que el pelón Salinas de Gortari enganchó a la intelligentsia chilaquil y de corto compromiso (Monsiváis, Poniatowska, Aguilar Camín, Enrique Krauze, Pérez Gay, etcé), y no lo hizo movido por razones de reconocimiento al talento, ni en aras de la cultura, sino para neutralizarlos y reforzar los bastiones del poder (Heidegger mientras se debatía en la «nada» cayó en manos del nazismo). Cháidez, Mejía, Olivares y compañía, deberían sopesar el flujo de paliativos y de inconsistencias que prevalecen en el ámbito de la cultura. Quienes detentan y regulan la cosa pública ofrecen opciones, pero todas ya están determinadas por la «temible disciplina del espíritu», como decía Paul Valery. Y, tanto el dueño del galgódromo, el desgobernador del estado, el Fecal y los demás virreyes, sean del PRI o del PAN, seguirán con la misma artimaña que Lyndon B. Johnson sugería que aplicaran los políticos para coptar a los hombres del dinero: «Prefiero tenerlos orinando dentro de mi casa hacia afuera, que afuera orinando hacia adentro». Así que, mi estimado Yimi Cháidez, no andes pecando de optimista. Acuérdate de los consejos de tu abuelo: «los optimistas son parientes cercanos de los pendejos». Yo también soy de la opinión de que aquello que hoy es malo mañana puede ser mejorado. Pero —como decía el Cantinflas—: «no hay que ser.... y qué falta de ignorancia». En ocasiones, esta simplicidad evangélica no funciona. Ojalá que yo esté equivocado, pero —como decía un tecato de la Líber— lo creo «difíccil» [posted by ÉKTOR HENRIQUE, 1 de junio de 2007, http://elcharkito-personajes-personajeros.blogspot.com/2007/06/jaime-chidez-max-meja-gabriela-olivares.html].


JAIME CHÁIDEZ: DE LA HERENCIA CULTURAL DEL PRO RUBEN VIZCAÍNO A LAS POBRETERÍAS MENTALES


A tres años de distancia de la muerte del pro Rubén Vizcaíno Valencia, toda la felinada y perrada que integran la comuna del Charkito —el Esnogüind, el Colamocha, la Blanquita, la Señora de la bata, el Rayitas, la Vaca, el Morris, el Cabezón, el Martincillo de Jesús y el Desgüevado— ha quedado fuera del canon chaidez-i-ano. Es decir, ya no habrá más «Vertederos» míos publicados en el suplemento dominguero —anexo al periódico «El Mexicuín»— y conocido como «Identidad», gacetilla que coordinó durante 45 años el máster Vizcaíno y que, más pronto que lo que ronca un sapo, el bueno del Jaime Cháidez Bonilla amacucara por vía de usucapion romana (o «prescripción positiva», de acuerdo con la ley de las XII Tablas que compiló el emperador Justiniano). Esto debido a las circunstancias (de modo, lugar, tiempo, personas y estilo) que fueron «pronosticadas» por el «Esnogüind», diítas después de que el profe Vizca felpara con boleto sin retache hacia el traspatio del Demiurgo. El ruco falleció el miércoles 30 de junio de 2004, casi a las once y cacho de la larache; no el Demiurgo, sino el profe. [El Cháidez dijo que se lo llevó Patetas «alrededor de las 7 y media de la noche», y que falleció «por causas naturales, a los 84 años de edad». Bueno, que el vino sea una caguama y el pan un ahogaperros ya es otra cosa. Lo cierto es que si don Rubén estuviera contagiado de sida, y descartando la posibilidad de que no se hubiera colgado desde un ventanal como Holderlin, fletado algún disparo en la chompeta como Mayakovski o el autor de «Nocturno a Rosario», pues infestado con el sida, natural era que por ello petatiara. En tal sentido, así sí estaríamos de acuerdo con lo que afirma el Cháidez al decir que el pro cutió «por causas naturales». Porque sidoso el profe, era «natural» que por eso se muriera]. Ah, pero regresemos al punto medular de la mengambrea.

LOS PRIMEROS ESTRAGOS NEURÓTICOS DE MÍSTER CHÁIDEZ

A principios del mes de julio de 2004 yo escribí un «Vertedero de cretinadas» dedicado al pro Vizca y en uno de cuyos subcabezales se hallaba inserta la notícula cretinesca intitulada «CHÁIDEZ Y EL SNOWIND», misma que provocó los primeros estragos neuróticos de míster Cháidez, quedando yo, tentativamente, apuntado en su «listita de negra» [digo tentativamente porque el bato, meses después, me solicitó permiso para publicar dos textículos cretinescos; uno referente al libraco que publicó la Denise Dresser y otro respecto al Centro Estatal de las Artes y tocante a un asunto epistolar del chamán de las letras chicalenses, o sea, el Gabriel Trujillo Muñoz]. El gestador del Periquillo Sarniento aplumó en tinta (o tintió en pluma) que en esta vida el berrinche y el enojo siempre van pisándole la falda al gozo, por ello, pues va nuevamente de retro la transcripción del redrojo que encendió las cuitas del lorocutor de Estéreo Frontera.

EL JAIME CHÁIDEZ, EL ESNOWIND MARTÍNEZ Y EL LUPILLO RIVERA

Me turiquea mi chaleco el Esnowind —una especie de agente culturaloso del CISEN, pero más perrón—que entre las faenas culturosas que despliega el conocido periodista Jaime Cháidez Bonilla se ha propagado una que merece atención por su dimensión sicológica. Pues se sospecha que el bato fue maiceado para hacer tratos con individuos de ineptitud absurda que se sueñan escritores.
—¿Lo hará para sacar de quicio a los críticos? —le pregunto a mi chalán.
—No le creo, jefe —me responde el morro.
—¿Tonces?
—Lo único que puedo decirle es que cuando se dan cosas como esas, el birote obedece a una degeneración de la estética originada desde las antípodas del poder telúrico de este tafanario fronterizo.
—¿O sea que Cháidez muestra una baraja y juega con otra?
—Así es. Ni más ni menos.
—¿Me estás diciendo que el bato agandallará el suplemento?
—Ansina mesmamente, chif. Y no sólo eso, el bato no tardará en convertirlo en un supositorio culturaloide en cuya portada, en vez de una pintura del Greco, saldrá la imagen del Lupillo Rivera, o de alguien por el estilo.
[Nota: no salió la del Lupillo Rivera, pero sí la del Pedro Infante; véase la edición correspondiente al domingo 15 de abril de 2007].
—Valiendo verga y llamando al Santo.
—Se dice que ya planea darle a Identidad el cínico calzonazo.
—¡Puta., madre! ¿A poco sí?
—¿A poco no?
—Acuérdese que la gente para chingar no tiene tropiezos.
—¡Qué culero!
—¿Y angora?
—Pues nomás habrá que esperar a leer puras mariguanadas vulgares.
—¿Y la herencia del profe?
—Se pudrirá en colosales margayates, en pobreterías mentales y en payasadas emuladoras de tratantes seudoliterarios que aman la pendejez histórica. A partir de la muerte de Vizcaíno el suplemento de marras tratará de poner la cultura en manos de la incultura, y Cháidez es el más indicado para ese jale. El bato está bien presto a cobrar las facturas que el profe endosó al demonio para evitar que lo encasillaran con la etiqueta de mago del camelo. Y ya circulan voces pispiritando que al Cháidez le brotado el cobre y que ya formó su mafiecita de escritoretes que habrán de ser los encargados de freír las próximas ediciones del susodicho suplemento. Y por ai dicen también, que el bato solamente aceptará a estirados nalgones y sirvientos de los mastuerzos. En fin, que terminará por abochornar a la poca mengambrea cultural que hay en Tijuas.
—¡A la verga!, dijo Tiúndo.
—¿Cómo la béisbol con ese birote, mi chif?
—Muy culeis pa creerlo. Semiace que estas hablando por hablar. De seguro te las tronaste antes de venir.
—Por mi jefecita que no. Así que no le extrañe si el día de mañana el suplemento que piloteaba el pro Vizcaíno aparece como un soberano hervidero de cursilerías y atejonadas frivolidades, en un libelo infestado por bandadas de seudoliteratos y granujas cuasiculturales que no tienen idea de las monstruosidades oligofrénicas que gruñen.
—Hablas como si fueras un profeta, pinchi Snowind.
[Y ¡culos a la pared! El Esnogüind no andaba errado, pues los pronósticos del felino fueron del todo acertados; solamente se equivocó en lo tocante a eso del Lupillo Rivera].

CHÁIDEZ SE DESPIDE DEL CHARQUITO Y EL CHARKITO DE IDENTIDAD

Y la pedorrera no se hizo esperar, pues el jueves 8 de julio de 2004, al buzón charkiano cayó una misiva del Jaime Cháidez y, adjuntado al imeil, venía esta temeraria advertencia de monja milagrera en plena menstruación: «ÚLTIMO CORREO DEL PINCHI CHÁIDEZ, DOBLE CARA...» Bueno, me dije yo, y ¿qué hacer? Ni modo de llorar. El autor de «Frivolitos de la olla» se cuartió y apechugó muina en su corazón por causa del articulejo que endenantes teclié, un texto puramente ficticio que se cuajó en neta caponeta; un simple ejercicio de imaginación del cual se desprendió la sentencia horaciana de la «veritas parit odium», o sea, la cura tirando a neta, verosimilitud de lo real al filo de la ironía y el sarcasmo. Notícula cretinera que provocó el sentimiento «mutatis mutandi» en el espíritu del gacetero y lorocutor Cháidez Bonilla. Ya lo decía el loco Juan Bautista: «Fracasado el lamento sólo me queda el fuego». Así me paga el destino el inevitable tributo a la palabra. Ahora, cuando más me he deslechado escribiendo con la emoción que siente el zopilote cuando va en pos del caballo muerto, me mandan a freír espárragos y a hacer puñetas. El caballo muerto era Rubén Vizcaíno Valencia y el zopilote Jaime Cháidez.

«VERITAS PARIT ODIUM» O EL CHÁIDEZ SÍ ES UN DOBLECARA

En el mes de julio de julio de 2003, el ahora difunto Vizcaíno me contó que lo siguiente: «Cháidez sí que es un frívolo natural; es un discípulo del Gato. Yo le he dicho: "Tú eres un discípulo del Gato. Nada más que tú no eres mariguano ni eres puto, cabrón"». Es cierto, el Cháidez es «un frívolo natural» y un «discípulo del Gato»; no le pone ni a la mota, al crico ni a la cois. Pero, contrariamente a lo espetado por Vizcaíno, el batillo sí es un cabrón puto. Y a las pruebas del Esnogüind y del mismísimo Cháidez me remito: trafique de ineptitudes literarias, coruco de las antípodas del oficialismo culturero, mago del camelo, culequero que muestra una baraja y juega con otra, merolico de supositorios culturaloides dando el cínico calzonazo, chingaquedito que no tiene tropiezos morales, difusor de mariguanadas vulgares, pobreterías mentales y demás payasadas de tratantes seudoliterarios que aman la pendejez histórica y la vacuidad. A partir de la muerte de Vizcaíno puso el suplemento de marras en manos de la incultura. En menos de tres añejos le brotó el cobre formó y consolidó su mafiecita de mamertos estirados, pájaros nalgones y sirvientos de los mastuerzos. Como lo vaticinaba el Esnogüind: el suplemento que piloteaba el pro Vizcaíno es ahora un soberano hervidero de cursilerías y atejonadas frivolidades, leonera de seudoliteratos y granujas cuasiculturales que no tienen idea de las monstruosidades oligofrénicas que gruñen (ay, estos tiempos de José Luis Borgues y de eméritos seudoizquierdistas como el Erasmo Katarino Yépez, la Eve Gil, el Félix Cerumen y el Lucerito Montaño; que a regañadientes admiten que son consecuentes con las doctrinas rastreras del prianismo y el bushismo). Son ellos, Cháidez y sus compinches, y cofradías paralelas como «Apancho y laurel» y el «Tijuana Bloguita Front», quienes le cantan loas a la «meme merdé»; estimulados por un asombroso oportunismo en la urdimbre de una cultura al garete. Pinchi Cháidez, te pasas de vergas y denigras los postulados del FOCUC. Y eres puto porque actúas con incongruencia e hipocresía, toda vez que en la práxis cotidiana y profesional del quehacer cultural niegas lo que pregonas. Les has dado puertazo a buenos escritores, y no lo digo por mí (faltaba más) sino por la culerada que le hiciste al morro ése, quien es el único que —después de don Narciso Genovés— se la saca para escribir literatura ciencia-ficción en este puto tafanario fronterizo. Me refiero al Alberto Villa Palafox, un morro a quien el pro Vizca calificaba en estos términos: «Él no tiene aún madurez porque es un niño, un jovencito. Tiene una cultura limitada en un tiempo limitado. Como quiera que sea es buen escritor, y yo no le puedo cerrar la puerta. Y en algunas cosas, inclusive, me parece que va adelante de mí, adelante de cuanto cabrón conozco» [Julio de 2003].

RESPECTO A LAS MISIVAS CHAIDEZIANAS



EN ESPERA DE QUE LA DIVINA PROVIDENCIA DETERMINE LO QUE EN JUSTICIA PROCEDE

Los dos articulejos que a continuación se reproducen en versión remasterizada (EL GERARDO NAVARRO O EL «BARDO THODOL» VERSIÓN ANICETO BARRERÍAS y NEOESCOLASTICISMO Y LAMBISCONERÍA CRÓNICA / LA EVE GIL Y LAS PERRAS DEL «ZACAS») han sido enviados al canchanchán del suplemento «Identidad», Jaime Cháidez Bonilla, a efecto de que se sirva publicarlos cuando la Divina Providencia lo estime pertinente. A no ser por razones cucufateras, considero que deben ser publicados en dicho suplemento, puesto que guardan correspondencia con las misivas que, respectivamente, la Regina Swain y el Gerardo Navarro, les envían al «hijo putativo» del profe Rubén Vizcaíno, inconformándose, cada uno en lo suyo, respecto de las críticas que hice a sus esperpentos literarios. Además, estimo que la publicación de mis textículos cretinescos resulta necesaria a efecto de que los lectores que no acceden —por angas o mangas— a la teta de vidrio elcharkito.blogspot.com, puedan tener una cabal comprension del menjurje en cuestión. Por tanto, como colaborador o excolaborador (según sea el caso) del suplemento anexo al periódico El Mexicuín, espero que el Cháidez no se niegue a sacar a flote los articulejos de marras para estar en condiciones (yo, no él) de proceder a dar contestación a las inconformidades vertidas tanto por el discípulo del Aniceto Burrerías y la chonchita Swain.

—Salud, pues.

El hijo putativo del pro Vizca.

LA SEÑORITA «IBM» LE CHILLA A BLOGGER EN LA TOTACHA DEL TÍO SAM

«...pictures of a fat lady with a pasted picture of my face coming from her behind, as well as very degrading comments about me in a blog written by a person I do not even know. He has some ugly, sick pictures, insults to many...».

reginaswain
Jul 22, 10:43 pm

From: reginaswain


Date: Sun, 22 Jul 2007 19:43:19 -0700
Local: Sun, Jul 22 2007 10:43 pm
Subject: Degrading pictures, harrassment and offensive comments about me on blog

Please help me. I am a mother, wife and retired writer. I recently
found some very offensive content, including pictures of a fat lady
with a pasted picture of my face coming from her behind, as well as
very degrading comments about me in a blog written by a person I do
not even know. He has some ugly, sick pictures, insults to many well
known people who he calls offensive names in Spanish and his
introduction starts with "Te estoi moleztando, verdad? Zi, estoi
esperando ke me digas algo azi me kago de risa de voz.Total, tengo la
impunidad ke tenemoz todos loz que tenemoz vloj.Y ademaz no saves
donde estoi. O sea, te puedo joder todo lo ke kiero porke total, esta
la pantalla de por medio..." which translated means "I am offending
you right? Yes, I am waiting for you to say something and I am
laughing my self sh--less. So what, I have the impunity that all who
have blogs have. Besides, you do not know who or where I am. SO, I can
f--- all I want because there is my screen between us..." and so on...
Well, I do know where he lives, what his name is, and even where he
works, the problem is that he is in Mexico where nobody will do
anything.

So I thought you could at least close this blog. the
address is:

http://elcharkito.blogspot.com/
here is where he adds my face to this picture:
http://elcharkito.blogspot.com/2007/07/la-regina-swain-o-el-idiotismo...
And all thrugh the blog he keeps inslulting me. Please, I beg you to
help me.

Regina in West Palm Beach, FL

Friday, June 01, 2007

LA AIDA MÉNDEZ & EL JOSÉ LUPERCO • O LAS INCONGRUENCIAS CULTUROSAS



Sedicentes periodistas, desconchiflados comunicólogos, así como diletantes literatos de güevonería fenomenal y poetas de fibracel, a parte de que andan entregados al vicio de escribir mal, desconocen las –mínimas- reglas ortográficas de nuestro idioma, el españolamericano y la castilla. Una surtida parvada de incomunicdores, panocheros poetastros y escritoretes de pacotilla, se han metido a plumíferos sin medir su desvergüenza. No sólo son unos perfectos pendejos, sino que además ignoran las reglas mínimas de la prosodia y de la correcta escritura. Escriben zalamerías y desparpajos que son un atentado al intelecto y una agresión al sentido común. Son malabaristas de la semántica que sólo juegan a la ruleta rusa con las palabras. Leer sus pendejadas es como nadar en aguas negras.


«IMAC» & «APANCHO Y LAUREL»

Empezaré despepitando la última errata tipográfica de la melolenga que —por favor no se rían— «cordina» (jiji) el menjurje de la veintisinkiava FERIA DEL BROLI DE TIJUANA. La rucaila es la Aída Méndez, caponeras de grupúsculo tertulero y seudopoético «Apancho y laurel», quien, conjuntamente con el tocayo del Luperco Castillo Udiarte, o sea, el José Lobo, se ha dado a la bochornosa faena de propagar sus cuitas de ignorancia a lo largo del retintin cómico del programa de actividades culturosas, concernientes al calendario de la pasarela de escritores y metaescritoretes que habrán de presentar sus infamias letreras en el espich de la referida feria del broli tijuanaco.
No voy a señalar la aplicación inadecuada de las letras mayúsculas y minúsculas en su revoltijo, ni revisaré el torcimiento de la sintaxis gramatical por parte de los susodichos «cordinadores» los que no paran de asestarle patines y descontones a la lógica y son dueños de una colosal icompetencia o malévola intencionalidad malaleche.
Guachen porqué lo digo:
La fulaneta y el fulanete, bien que conocen mi nombre y apellido: ektor henrique martínez (o si se prefiere: héctor enrique martínez, al cabo la ache es muda y se puede acomodar en dónde más le plazca a uno):

Domingo 3 de junio de 2007
Lobby
5:00 -5:50pm
Héctor Enriquez
Breve diccionario de Tijuanismos. (edt. Zona libre/ El
Día)
Presenta Leobardo Sarabia.


Preguntará algún despistado lector:

—¿Cuál lobi?
—¿El del hotel Hilton o el de los cuartitos San Ramón en el Cagüilazo?

Además, yo no me apellido Henriquez, sino que me llamo Henrique (o Enrique) —dato que esos cretinos ya conocen de sobremanera, eso debido a que los he puesto como camotes más de una ocasión en mis cuasifamosos «Vertederos»
Así que el dilema de ese par de truanes de la culturosada telúrica —la Méndez y el otrora Luperco— habrá de ser: una, o son unos pinches incompetentes o, bien (mejor dicho mal), una salacera mancuerna de melolengos.

Wednesday, March 14, 2007

UN BRIBONAZO DE SIETE SUELAS



UN BRIBONAZO DE SIETE SUELAS

Hay pelafustanes que en materias anticientíficas se portan más irreverentes y guarras que doña Hermelinda Linda. Se necesita tener cerebro de amiba para tragarse el cuento que el sicólogo y doctor en metafísica por la Universidad de Indiana, sita en los Yunaites, Óscar Estrella López, sin duda un charlatán de siete suelas, urde acerca del tema de la metafísica.
José Job Flores, reportero de El Mexicuin, aguantándose las ganas de guacariar, entrevistó al susodicho en Playas de Rosarito y esto fue lo que escribió en un artículo publicado el 27 de julio de 2003:

"En entrevista para EL MEXICANO -el tal Óscar- habló de la verdad de la reencarnación y de la existencia del alma y el espíritu. Dijo que estudios de la NASA han demostrado que cuando una persona muere, pierde un peso equivalente a 150 gramos."

Porción de un kilogramo que, según el vivales Estrella López, es lo que pesa el alma. Y, ¿dónde la llevamos?, ¿en los güevos, en el dedo gordo o en el intestino grueso?

-Sepa Chepa -mugió la calaca de José Gaos.

El doctor Oscarín, bueno para la transa, pues se gana la vida dando conferencias sobre la reencarnación, el karma, los viajes astrales y mamadas similares, empecinado en salpicar de disparates la grabadora del reportero, eructó esta otra sandez, tropel de palabras para embaucar majes:

"Lo que conocemos como vida, en realidad es la muerte, porque en otro nivel de conciencia no se viven las limitaciones que tenemos en la vida" (y menos cuando uno gana un sueldo miserable y se pone bien locochón con una lata de chemo, se atasca de peyote o se fuma un gallo de moronga fina), "y allá sí se vive plenamente".

—¡Me cago en Aristóteles! —espetó santa Teresa (Disfrazada de fray Miguel de Guevara) después de escribir el soneto Vivo sin vivir en mí / y tan alta vida espero / que muero porque no muero).

¿Qué pensará al respecto el Gualter Changarro, quien detenta ya el monopolio de esas mariguanadas? El grosero fraude que avienta el tal Oscarín es pastura new age para el rebaño consumista. Ya lo dijo el Erasmo Katarino Yépez: A menudo confundimos la metafísica con la cursilería.

UN CURITA PERIODISTA



UN CURITA PERIODISTA

Quién sabe de dónde el señor Emilio Palafox Marqués, "doctor en ciencias" (no se especifica en qué tipos de ciencia está habilitado) "por la Universidad Complutense de Madrid" (Madrid debe estar a la vuelta de la esquina), saca a relucir una peripecia papal que el periódico FRONTERA (22-IX-2) le publica.
Se trata de una anécdota de rematada gazmoñería que tiene como protagonista al representante de dios en la tierra, es decir al sumo pontífice y mero machín rin del Vaticano. El doc, con su nota beateril, está a punto de ponerle al lector el corazón como alma de gallina y hacer que uno se mee en los pantalones.
Así comienza el redrojo (si lloran no es mi culpa):

"París 1996. Parque de los Príncipes. Juan Pablo II se reúne con los jóvenes franceses" (excepto con los no adictos al opio clerical) "y entabla, micrófono en mano, una conversación abierta sobre los problemas que le plantean" (¿quiénes?; ¿las machorras, los jotos, los maníacos, los escépticos o los argelinos discriminados?). "Lo mismo hará después en Czestochowa, Santiago de Compostela" (precisamente aquí para que el fantasma de Valle Inclán le autografíe la edición de lujo de su Tirano Banderas), "Denver y en Manila. Cuando, rodeado de cariño" (sí, como el que le pregona Fernando Vallejo en su novela La rambla paralela, donde no baja a míster Wojtyla -dicho sea de paso-, solapador de Pinochet y sepulturero del socialismo, de 'pontífice de la Sacra Roña', 'capo perverso', 'tipo siniestro', 'tartufo vil', 'viejo achacoso', entre otras linduras) "la multitud salía ya" (rodeado de una parvada de guaruras con escapularios) "del gran estadio parisino, un joven logra decirle: 'Soy ateo, ¡ayúdeme!'."

Emocionado, don Emilio, y exhibiendo en su libelo poca consistencia sintáctica, continua la chocoaventura papal:

"El Papa se acercó y hablaron a solas unos instantes. Regresa a Roma, pero el grito de aquel muchacho -¡ayúdeme! se le ha clavado en el alma y manifiesta su a son (¿?) Estanislao, secretario personal, porque piensa que debería haberle ayudado más y mejor. Escriben al Cardenal de París y, por su mediación, logran conectar con aquel muchacho para decirle que el Papa ha pedido que lo buscaran: -Quiere que sepas que reza por ti cada día" (¡guacréer!), "y está preocupado porque piensa que no acabó de darte la respuesta que acaso tú necesitabas y esperabas de él, le hacen saber. –Cierto –replicó el muchacho-, pero al salir de ahí me fui a una librería y, como él me dijo, compré el Nuevo Testamento. Nada más abrirlo" (¡guau!), "encontré la respuesta que buscaba" (¡qué tino!; donde pongo el ojo pongo la bala). "Díganle a Juan Pablo II" (¿se tutearían el papa y el presunto ateo?), "por favor: Ya estoy preparándome para el bautismo". (como se deduce, el morro, se la rifó solapas y terminó mandando al carajo a los burócratas religiosos que lo fueron a talonear).

No cabe duda que el apuntador de esta anécdota pro papal es toda una chucha cuerera para urdir fábulas atarantapayos.
Sería interesante saber si el chamaco infiel aún se da a valer como católico cuasiautodidacto; y sino habrá que colocarle un capirote de hereje en la tatema, montarlo -al revés- en un burro y mandarlo a trajinar penitencias.
Es lo más cinchado, pues como anda el birote allá en París, el chaval, que supuestamente se dejó caer una túrica con el pepudo del Vaticano para lograr su redención y evitar los chingadazos flamígeros al momento de rendir cuentas en el otro mundo, se encuentre bailando ponchis-ponchis en algún reiv, insulfado con éxtasis y sobándole el oso a una pirujilla paisa de Sartre, e ignorante de las razones de Sísifo al subir la montaña de lo absurdo y arrojarnos desde ahí la piedra de la náusea.

OTRO CURITA METIDO A PLUMIFERO



OTRO CURITA METIDO A PLUMIFERO


El señor José Martínez Colín, sacerdote-periodista, ingeniero en computación por la UNAM y, además, doctor en filosofía por la Universidad de Navarra (¿esquina conqué?), ocupa una trinchera en el rotativo Frontera que ha bautizado como La voz del Papa, y desde donde avienta manifestaciones asténicas y lipotímicas.
Escribe el clérigo:

"Una actriz de cine llamada Jennifer Love relataba una pequeña anécdota que le sucedió en una fiesta organizada para ayudar a niños infectados" (querrá decir infestados) "con (del) el virus del sida" (domingo 29 de junio de 2003).

Según el Larousse la anécdota significa relación breve de un suceso curioso, o sea la narración de un hecho que acontece. La anécdota no puede ser ningún hecho, suceso o acontecimiento, como supone el padrecito metido a plumífero. Una anécdota no sucede, pues es algo que se comenta.
Como se ve, el curita José Martínez Colín gusta mandar al carajo la congruencia y además, aventar feas trompadas a la sintaxis.
En otro artículo que publicó el mismo pápiro (domingo 7 de agosto de 2003), incurre en malabares lingüísticos jugando al tin marín de do pingüé con las palabras.
Vean cómo estructura la prosodia:

"El papa Juan Pablo II cuando celebró sus cincuenta años de sacerdote escribió sobre su vida un libro."

O sea que el representante de Dios en la Tierra, en vez de papel, usó su propia vida para anotar en ella sus vivencias. ¿No estaría mejor apuntar que el papa escribió un libro acerca de su vida?
Pues sí.

Friday, February 23, 2007

CARLOS LÓPEZ DZUR • BREVE ANTOLOGÍA POÉTICA



Carlos López Dzur

Carlos López Dzur es poeta y narrador, nacido en San Sebastián del Pepino. Estudió en la Universidad de Puerto Rico; más tarde, en San Diego State University, Montana State University y la Universidad de California, Irvine, donde hizo estudios doctorales en Filosofía Contemporánea. Surge como poeta con las promociones del decenio de 1970, con la motivación de revistas como Ventana, En Rojo (Claridad) y autores como Joaquín Torres Feliciano, Joserramón Meléndes, quien le incluyó en la Poesía Oi: Antología de la sospecha y editó su primer libro de cuentos, Sarnas de la ira parda (1980). A este libro han seguido los poemarios El hombre extendido (premiado por el Certamen Literario Chicano de la UCI, Irvine), La casa, y los inéditos Tantralia, Heideggerianas, Memorias de la contracultura, Estéticas mostrencas y vitales, Lope de Aguirre y los paraísos soñados, El libro de la guerra y otros. Casi todos sus libros se comparten gratuitamente por la red cibernética. Otros trabajos en ficción pertenecen a los géneros de cuentos y novela: Cuentos y leyendas histórico-eróticas, Berleley y yo, Diario de Simón Güeldres, Las juderías, etc. Tiene escrita y en preparación Trece monografías históricas sobre la Historia Pepiniana. Reside y enseña en California.



Frag. 6.

... Antes bien, el lenguaje es la casa del ser habitando
en la cual el hombre ex-siste:
Martin Heidegger

Sujeto nuestro que habitas el edil
y pastas el lenguaje,
dános la lana cotidiana,
ovejuna ternura, becerritos de adecuadas símiles
y vallados de estrofas perfectas
sobre la modesta gracia de los montes.
Separado sea el sujeto de áridos predicados.

Santificado sea el olor de las maravillas.
Singularizado sea el pudor del reino al pervivir
y con el rostro vírgen de las corderas
tengamos contentamiento.

Venga tu reino de hierba fresca.
Derrámese sobre el pasto la humedad y el rocío
bajo inéditas lunas que sean adjetivas a la vida.
Dános panes y estrellas sin menguante.

Líbranos del abismo durante las tentaciones;
pero no nos quites el soluto
ni la ironía ni el silencio
y, funda ocasión para que el verso armado ofenda
a los Don Nadie y los separe de nuestros hatos.

Quítanos los dones del Uno
y lárgalos al carajo
con sus caras largas y sabidurías.

Acompáñanos en la luz de la metáfora
y la tiniebla de la escribiduría
para enunciar como hijos del verbo protónico
aquello que nos salva del derrumbamiento
y llévanos al redil, por la casa de las palabras,
porque es la Morada donde reside el Ser.

De «Heideggerianas»



*

Homenaje a las tortas

1. Consolaciones

Bajo el ojo de Zeus,
¡échale crema a estos tacos!
hoy pobres, desgarbados...
famélicos, placeros.
Estamos en el centro de Anatolia,
en lúgubres estepas sin tortillas,
en praderas umbrías donde pan de nobles
no ha comido el hombre ni chiles verdes
los niños ni los ancianos.

A veces y todas las veces,
nos paseamos
y nos preguntamos,
fascinados por espejismos,
dónde está Tu ira hecha pan,
dónde se muerde tu dulzura,
que es trigo en el viento,
torta voladora, ubre celestial de sílfides,
sofaldadas a soslayo
por estos míseros podrigorios
del desierto y, a la caza de palabras,
nos acobardamos
con la poesía en los huesos;
pero sin pan en la sangre.

Ahora, dános en la boca
paliza de rostrillos,
tortillones de morronga,
si no tulangas,
al menos fritangas de vieja sartén.

Estamos sin otro consuelo que el coraje.
Vale la torta un pan
y torta y pan repartes
cuando se arma el verso y pide
justicia en las trincheras
de los más hambrientos.

Mira la valiente sed
y el hambre de los más canijos
porque algunos tienen manos hurtadoras,
boca maldecidora, con feroz verso
que espera hacerse torta.

2. Agradecimientos

Ya que las penas con pan son menos,
el doliente por la cruz
de cada horror y desventura,
pedirá lo concreto:
divinidad hecha avena,
Dios en la enchilada engrandecido,
Cristo en el plato cotidiano de frijoles,
el Padre en carne y hueso y su Cordero
guisado de la misma manera.

La iglesia del creyente,
donde haya anemia, famélicos
hijos de exilio, huérfanos en masa
sin herejes ni profetas en los montes,
que vaya al restaurant de Dios,
a la fonda del Supremo,
a los alambiques, donde se destila
vino fresco y leche de vírgenes
y pida su evangelio de mole
y tarros de mofongo
y que haya rezos antes de catar el atole
y ánimo de devorar patas de puerco.

Que el catecismo se diga
a los que no han recibido la promesa
de un platico de mojo y sus botanas
porque la última cena, sin buen desayuno,
son cantos de sirena y muina teologal,
pinche Cuaresma.

Quien no haya visto la Tierra de Leche
y Miel, pierda cuidado...
¡La fe es un río de leche hervida
y el salmo una mamila
para quien chupar es lo que quiere!

Dios es el paladar de los sedientos.
En los cantos del desierto,
los que andan de acá para allá,
vestidos de andrajos y descalzos,
a Dios que lo busquen en los puestos de carnitas.

¡Ellos los necesitan de la boca al estómago,
sin otras cátedras de sotanudos a sueldo,
moraloide civismo de los sábados
donde el reposo es falso porque es hambre
y la frailuna mojigatería, muy dominguera,
nada compadece y consolida
que no sean palabras
huecas y triviales,
discursos del montón, tirria!

¡Despierten los hambrientos,
que es hora de los sopes,
despierten ya
que los chorizos danzan en la lumbre
y aroma grato son al Padre de abundancia!
¡A Dios dan aleluya, más que las rodillas!

Griten, con fervor subversivo
y pasión de locos de remate,
por el Dios concreto que salva,
que redime, bendice y honra,
a su iglesia en el estómago lleno
y el corazón contento.

¡Que viva el festín del Templo Torta,
el tabernáculo del niño sin hambre,
el altar de la salud
entre aquellos que padecieron
por las culpas de cuantos han comido bien
en sus mansiones y les sobra
para el lujo y el capricho!

Que ya no sufren más quienes han sido
miserables sin culpa,
los inocentes del oprobio,
los olvidados del progreso,
porque Dios se hizo íntimo, personal, biológico
en sabrosa barbacoa de chivo y albóndigas
con queso parmesano.

Dios, si no es concreto,
¿para qué sirve?

En vano, se lo llamará el justo y el consolador,
en vano, se nombrarán sus formas de milagro.
Alégrate, multitud del hambre,
Dios te observa con cara de pescado frito.
Suéñalo en la birria y en blando guachinango.
Pruébalo en la taza de garbanzos
y en tu plato de calabacitas y congrí.

Los que anduvimos de acá para allá
(buscando la mezquita)
detuvimos el peregrinaje
porque el Santo hizo señal en la panocha.
Dulce fue a nuestros labios.
Se manifestó tan ricamente
que la oración se hizo profunda,
agradecida,
y hablamos en lenguas de bello cagar
y echando pedos de amor,
tripas en salmos de contentamiento.

¡Señor del maíz y las bananas,
hojuelita de miel de cada mañana,
bendito seas cuando te desayuno
y en la sublime tortilla con chilitos,
te dispensas y me dialogas
tan tiernamente que te quiero!

Tu espíritu se confirma en mis tripitas
porque soy tu creación,
tu poema, tu texto
en carne y hueso
y por eso, me honras
cuando el pudín me das de postre
o crema de huevo, o tulangas, o batidos
de papaya, o jugo de limón o de naranjas.

Dulces son tus mandamientos
cuando sabes a ajonjolí y pasta de guayaba.
Noblemente me enriqueces cuando no faltas
a quienes amo y a quienes odio,
porque yo sé que el hambre es injusticia
que tú no perdonas y que haces milagros
en el agua del bautismo para que no haya
secos cuerpos, con sedientas almas...
Amén.

Publicado en la Revista Argos, Núm. 16
(Octubre-Diciembre de 2000), México




*

Geschreibe

Zánjate, te pide la tierra
con la voz del Kalû.
Tiéndete tiesamente,
fonema del aviso
y penumbra vivaracha.

Contigo se acuesta
un enfermo esqueleto de palabras.
Se sepulta una calaca vocinglera.
Te fornica la osamenta elegíaca
y funeraria de los versos
quebrados contra el cieno.

Zánjate, ya que la vida
te pide que te pudras, bolero mañoso,
valija de signos pordioseros,
cartuchera de relámpagos sintácticos.

Llama a los cuervos, carroña.
Cúbrete de cal y campanarios
dentro de la fosa común de los prosudos
con tantas sílabas y abortos
y sin un hijo del Isod, lleno de vida.

No llames a ninguno entre los buitres.
Muérete sin esquelas ahí donde orea
un vaho de vertedero y una fonética
de hediente cementerio y mausoleo.

Acuéstate, inerte, cesado y vacío,
para que el Nabî venga
en medio del silencio
y te muestre el verdadero camposanto,
la puerta de los cielos en la Tierra.

Zánjate, basura del engaño,
palabreja coqueta y maquillada.
Y sacude tu agonía, dála a la capilla
de las ánimas inmundas
como polvo de seca vereda.

Muérete, rival,
homicida de la canciones
y fósil del Dasein iluminado.
Verás que lloverá la palabra perfecta
ultrasonante, misteriosa, pura,
en medio de tu Final Disolución.

7-17-1992





*

Santa Necesidad

... La necesidad y la casualidad
pueden convertirse la una en la otra:
F. Afanasiev


Santa Necesidad,
que estás en la pelazga pendenciosa,
te rezo porque tienes los huesos
aún prometedores y flexibles.
Te invoco y, con ojos pelones, te venero.

Eres pollancona bajo las enaguas.
Vas con la paz de dios
moviendo las petecas
porque no existe espíritu sin carne
y la materia no necesita
de tu veleidoso y caprichudo hágase,
menos de tus exageradotas de catrina.

Desde las causalidades de los fenómenos
te pido bendiciones.
Estaría sobre tus senos
con gusto pastorício, al menos
en la noche tras mi rezo.
Te diría... más acá hay posada
aunque juntos naufraguemos en la burla,
puestos los dos de patas en la inopia,
en el dolor y el desprecio...

Pero, ¡bendíceme en el acto revolucionario!
Abre tus piernas a la libertad.
Yo me acomodo y te cimbro.
Me entregaría yo a las purezas
que tengas reservadas o escondidas
por causa de ese miedo:
despertar con otros, generosa,
sudosa de amor, pelandusca.

En el ejercicio de la vida cotidiana
(donde con idealismo se confunde
a la putarraca de los sosos
y a la metafísica que nos burla por parejos),
¡oh, sin miedo a los ingratos!
te rezo y te visito
en la Cueva de los Olivos
donde estás penitente todavía.

¡Sí, como Pelagia en los montes!
¡Pero, no obstante, te venero
y te rezo!

2-7-1989





*

Me gusta cómo te mueves (1)

Me gusta cómo te mueves.
Excitas al tálamo.
Lo vuelves un chincual
sobre la superficie del colchón.
Y las hormigas rojas, pequeñas y malignas,
que son tu ahí se han engendraron,
multiplicándose.

¡Ahora son mías como escozores!

Un día que tu cola raspó el córtex
aparecieron con los besos y las noches.

Tu cola muerde y se retira, ponzoñosa.
De las esporas asexuadas
verificas el punto fijo.
Lo calas donde más duele, te hundes.

Y revientas tu ademán de cumiche
sin que nada prometas al niño
con esperanza de sol,
que no tiene aguijón, como tú.

Más negra no ha de ser,
la compresión infinita;
te decaes porque el alma
de tu joroba volcánica huye
y el aliento tan ígneo y tuyo
es el puñal que visita las collejas
y el débil nervio
de las flores animales,
mi jardín, mis valles, mis cayos.

¡Pero me gusta que seas curro y majo!
y con el sarape de Tlaxcala,
surtido en tí sobre los hombros,
te enaltezcas
como si fueran necesarias dos paraboides
en el Este y el Oeste
de tus cumbres ligeras, libres,
como manos de Céfiro.

9-15-1990



*

Frags. XVII y XVIII

a Juan Ponce de León

¿Quién habitará el canto
e irá, como tú,
a la fuente de las aguas
y hacia su meta melodiosa,
oh, Juventud,
quién se dejará flechar
y, en sobresalto, tendrá su regocijo
según fluye ese dolor desde lo incierto
a la sustancia verdadera?

¿Quién que sepa bifurcarse,
te hallará en La Florida, oh Juventud,
y transformará la voz de siglos
en otra carne, plena y ancha
con ternura y belleza todavía?

Donde se urjan más que palabras
exquisitas, semioscuras, decadentes,
¿hay quien haya sido fulminado como rayo,
alguno que esté herido por la flecha venenosa
y que se sienta joven, o renovándose al fin,
sin maldición y sin lamento?

¿Alguno que pida destrúyase
la tristeza que se encarna
de contínuo, día tras día?...


XVIII.

Quisiera ser, con gracia pajolera,
como Juan Ponce, León de Palencia
cuya espada no tembló jamás ante el taíno.
Un soldado, aventurero, guamikena,
Palo Mayor en cada arboladura de la carne.

Quisiera que, al palmar en el abismo,
la vil muerte, me flechara el nuevo día
con el veneno del gozo inagotable,
oh, la juventud del agua
con mocedades cristalinas.

Es que soy vanidoso como él
y la eterna abundancia de los días
me lava en sus caprichos
y en sueños vigorosos.

Cada uno tiene su modo de pajear.
Yo quiero barba limpia, bien cortada,
el rostro como el suyo, su estatura,
su hidalgo encanto, tan donoso.

¡Te quiero, juventud!
¡Vuelve a mi vida
con gracia y gallardía!

24-9-1979

Del libro inédito
«Lope de Aguirre y los paraísos soñados»



*

El diosito

Crece, diosito mudo.
Agigántate ad infinitum,
payasito del horizonte eventual.
Echale ganas.
Sube como una enredadera trepadora.
Ven por tu Iglesia,
la amada que espera que la tragues,
tu hembra en los puertos, megáspora navegante.

Que venga Tu Venganza, bengalí sin bengalas.
Mándanos redención a los mandalas
porque nos cegó el Segador con hacha de deshonra
sólo porque te amamos, payaso primicial.
E invocamos Tu oscuro nombre de pirata.

Llévanos al rapto.
Restáuranos la visión,
agujerito de carita pintada,
hoyito que estás en los cielos.
Baja a los azoteas,
descubre a los que cuelgan
de los pies y olvidan su cabeza.

Sean las torres Tu reino.
Clávate en ellas, cáenos de nalga,
consuelo de Babel y no perdones el escarnio
de aquellos que nos ultrajan a diario.

Mal rayo los parta, a los que sacan boleto
con nosotros y contra tí,
morungas los pongas. Amén.



*

Me gusta cómo te mueves... (2)

¡Me gusta cómo te mueves,
pajarraco, y cómo engendras
la hipérbola con magnitud dinámica!
La acción de tu amor, así descrita.
¡Cómo giras, me gusta,
con un punto de contacto en mí,
insinuándote a la cochambre de mi calle!

Tú, colocado arriba, esfera;
yo, de tronco, angulado,
sección de tus puños cerrados
cuando abro mis manos de vegetal,
sediento; tú, arriba, paraboloide;
yo abajo, vasija de cucho,
receptiva al estiércol sublime
de tus rotaciones;
tú, en la Constante de Plank,
enojado por el valor mínimo
de las secciones que intersecas;
pero aún feroz, echando madres
de bariogénica energía por los bofes,
metido hasta las trencas en orgasmo;
yo, en curva para esquivar la pena
de que te irás
hacia los mismos confines
por donde llegaste.

Te esperan otros cuerpos celestes.
Tú, en chifla
porque existe la elipse;
yo, cundango,
porque existe la espora
y el virus, la bacteria, líquenes
de bragas azules y verdosas,
y un mar que nos separa
y un cielo arrebolado de piedras
que golpean las espaldas
de mi mundo; en fin, mi geografía
que no te pertenece.

9-15-1990



*

Marco Antonio y Cleopatra
(Receta del suicidio sabroso y perfecto)


Al despertarse en la mañana
(porque ha sudado el luto de la noche),
mire a todos lados —dice Marco Antonio.
Los ojos de Cleopatra
tendrán que ser sus lámparas.
Añore, adivine, busque ese olor
que en la cocina del mar navega
como si anunciara al apetito
el caldo más gustoso,
el plato de la honra.

Desvista a tal deleite
—dice Marco Antonio—.
A la nariz, desposítela
bajo el mismo descanso
que la boca disfruta,
llenándose de pelos.

Sepa que es ella que sale hacia los deltas más ricos en aras
de sus sueños más escondidos e inéditos,
peregrina entre pirámides de la mar.


2.

Cleopatra hierve, condimentada,
con la espesa y sólida carne,
grata de aroma, dulce a los labios.
Sumérjase en el hambre de probarla
—dice Marco Antonio—;
hágasela de desayuno y cena.
No se detenga. Cocínela.
Subviértala en sazón bajo sus costillas
y cíñala al gesto de sus manos, con gusto de canela.

Que aprenda la ternura con que su boca la quiere
y el rigor de la vara que manda en el apremio
—su vientre es femenino y no tiene sequedales
sino traviesas barranqueras
para el cordero que se niega al degüello.

Ella es el gneis, lo más profundo,
gaia que hierve en el plato fecundo de la tierra...
(¡que no se enfríe —dice Marco Antonio—
ni cese su empeño de comerla!)


3.

Encímesele para cortarle a besos todas sus venas
y chupar las leches de sus misterios juveniles.
Que ese guisado exótico se quede consigo
cleopatriándole en su nueva patria de delicia.


4.

Para mi plato se hicieron sus caderas
—dice Marco Antonio—.
Ella es la nalga que salva.
El culo que habría de venir.
La prometida Vulva Celestial.
No hay otro paraíso que dejarse oprimir el vientre,
llenándose epicúreamente de ella y de su ombligo.

El banquete de sus huesos
sobre nuestros hombros, rechupados tobillos,
salados por nuestra boca
y pantorrillas en alto, convertidas en cielos...



5.


Ponga una cucharadita de malicia
a esa fusión de algas y olas,
a esa entrega de maromas marinas.
No es tanto una guerra la que lucha.
No es una venganza.
No es una agresiva avanzada de la adrenalina
para sembrar telarañas en la sangre
y vergüenza en los nervios.

¡Es un regreso a la patria de Cleo,
un consumo, un banquete,
el repartimiento de secretos callados
que la carne tiene y que, con amor, despiertan!
¡Pero no la pierda, dice Marco Antonio:
Cleopatra no aparece de ordinario!
No se le tiene siempre.

Ella no se tienta con el primer baboso que la invoque,
ella no pide la mirada prestada ni se mira en cualquiera.
Los ojos que ella trae, borrachos de ahínco,
tienen ganas de salvarse
de la estúpida obviedad que la circunda.

Son rivales del falso amor
y del diseñado sub-comportamiento
y por eso son dos lámparas quemantes,
y —por eso— son las rutas al suicidio
y a la redención incomprensible.


6.

Cuando Cleopatra ilumine su mañana
y el hambre le torture, con ansias de bocados
apasionadamente nuevos y emergentes,
sedúzcala sobre las alfombras
—dice Marco Antonio—,
en los pasillos de las oficinas,
en los estacionamientos,
en los ascensores o en los parques públicos
del ansia, en la privacidad de las torres
del anhelo que se pinta imposible,
a los cuatro vientos de los mares...
y ésto será delicia en la boca del áspid
y, sin duda, complicidad de amantes,
que han hallado, por fortuna,
la forma más perfecta y sabrosa de matarse.



*


a Juana de Arco, Madre de la Nación


En la fayanca, donde la res y la bestia
se columpian, por inestable posición
de incertudumbre, en el Estado-nación
donde el Bienestar General y el Bien Común
se bambolean como fantasmas en la cuerda floja,
volvió el canto de la Niña de la Hoguera.
Viene a sanear de insectos La Montaña y la Fronda.
Juana / Psique en el Arco Mañanero
va al encuentro de millones de hambrientos
y enfermos en París y en toda aldea.
Los reos le esperan en las Tullerías,
los perseguidos con ella dan sus confesiones.
Y los golpeados, pordioseros de generaciones,
con el alma de Cupido por estrella,
desde el puro cimiento de lo erótico,
agitan bendiciones:
Libertad, por la boca de una campesina,
nos hablaste sobre el derecho natural a poseerte;
pero somos esclavos del suelo en que nacimos
y la soberanía popular está dormida.